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  • Keen Quispe

OpenStreetMap como una política educativa global: Aprendizajes desde el Perú

OpenStreetMap as a global educational policy: Lessons from Peru

This post was originally published on the OpenStreetMap Peru blog on 15 February 2023. English translation below.


¿Qué es lo que sería sumamente indispensable hasta el punto de tener que ser implementado en las mallas curriculares educativas de todo el mundo?


Si la educación se trata realmente de una formación humanística —y no solamente de generar recursos humanos— pues entonces sorprende que por ejemplo no se dicte un curso de Redes Sociales en las escuelas. A nadie le cabe duda que ahora TikTok, Instagram, Linkedin, Facebook, Mastodon… sean aplicaciones que ocupen buena parte significativa de nuestras vidas. ¿Por qué entonces no enseñarlas a usar de distintas maneras y explorando sus posibilidades?


Algo así ocurre con OpenStreetMap (OSM), el mapa que le pertenece a toda la humanidad, un sistema de información geográfica construido en base a la filosofía del conocimiento libre, que permite editar y acceder a mapas de forma colaborativa y abierta, haciendo que la calidad de datos en ella sea —más que muchas veces— superior a la de Google Maps tanto en números como en variedad y actualizaciones; puesto que a diario se sube nueva información gracias a la constante actividad de sus usuarios.



Visita de estudiantes sanmarquinos al Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) en el marco del evento Gestión Popular del Riesgo del Desastre + OSM, en el recorrido se conoció más acerca de cómo los mapas se utilizan desde el estado para hacer respuesta a emergencias por fenómenos climáticos.


De ese modo, los mapas de OSM llegan a zonas donde los mapas comerciales no lo hacen, que son tradicional y lamentablemente asentamientos humanos y comunidades tanto rurales como indígenas. Es aquí donde ya podemos hablar de una discriminación geográfica, en otras palabras, el hecho de nacer fuera de carreteras importantes te impide tener acceso a algo tan básico como el mapa del lugar donde vives, lo que repercute social, económica y políticamente a estos sectores. Así pues la invisibilización cartográfica se convierte en invisibilización social. Los mapas son herramientas poderosas cuando se trata de construir una idea de nación, no por nada son de las mejores armas cuando se trata de influir en el imaginario geopolítico. ¿Cómo construirás tu nación si en tus mapas no están representados correctamente todos quienes viven en ella?


OpenStreetMap: Más que mapas



Conferencia en el auditorio José María Arguedas en la Facultad de Ciencias Sociales en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en el marco del evento Gestión Popular del Riesgo del Desastre + GRD.


Sin embargo, OSM se ha convertido en más que una simple herramienta cartográfica. Alrededor del mapeo se ha construido una comunidad preocupada por la situación del mapa, por ende, por la situación del mundo, de su región y de su país. Las constantes tareas humanitarias en acción tanto local —la última por los huaycos en Arequipa, Perú— como global —la más reciente por el terremoto en Turquía y Siria— demuestran la solidaridad digital de la que hablamos. Brindando mapas con caminos más actualizados por donde la ayuda humanitaria pueda acceder, calculando el número de viviendas afectadas, determinando las zonas de riesgo para discapacitados en caso de desastre e incluso presentando mapas en idiomas originarios, todo esto y más desde el mapeo colaborativo. Es así como con OSM se puede poner en obra una gestión social, inclusiva y popular del riesgo del desastre.


Pero son muchas las otras aristas que nos ofrece este cubo infinito que es el mapeo. De por sí el turismo depende de la calidad de los mapas y de lo que esté representado en ellos —¿cómo irás a Machu Picchu sin un mapa en donde se muestren todos los caminos? —. Para un urbanismo a largo plazo y eficaz se requiere de una aguda planificación en función a una cartografía actualizada —de otro modo terminas construyendo ciudades improvisadas y no verdaderamente pensadas—. Por medio de censos de árboles podemos entender cuál es la situación ambiental de nuestra comunidad y en base a ello tomar acción, es decir, ¿alguien sabe cuántos árboles tiene su plaza de armas, su universidad? ¿Habrá más árboles ahora que hace cinco años? ¿Cómo saberlo? —un certero ejemplo de esto es el trabajo de la comunidad chilena con Paul Dassori—. Al mapear veredas y caminos podemos saber —con evidencia empírica—si nuestras calles son verdaderamente inclusivas o no para personas discapacitadas, ¿podrá alguien en silla de ruedas transitar sin complicaciones por las principales avenidas de nuestras ciudades? —en el desarrollo de este tema OpenSidewalkMap y su creador Kaue de Moraes Vestena están a la vanguardia—.



Vista de shicras, una técnica sismorresistente precolombina usada ya desde los tiempos de Caral, justamente en la visita a la Ciudadela de Caral en el marco del evento Gestión Popular del Riesgo del Desastre + OSM.


Cartografía social y aprendizaje colaborativo

Pensemos pues qué tipo de habilidades desarrollaría un niño a través de OSM. Por la naturaleza del mapeo comunitario los escolares tendrán bien en claro lo que significa desde ya tomar decisiones participativamente —pues para hacer un mapa se necesita distribuir tareas, gestionar grupos y alcanzar acuerdos—, es así como se edifica una noción compartida de bien común al construir un mapa común, se pasa del «ellos» al «nosotros»; fortalece la autogestión e incluso incrementa la capacidad de trabajo, prevención y resolución de conflictos. Crea consciencia y resiliencia.


Las democracias participativas necesitan de participación. El uso de OSM especialmente en los estudiantes de secundaria y primaria permitirá que desarrollen una mayor responsabilidad y sentido de pertenencia para con su comunidad.



El cartógrafo Kaue de Moraes Vestena, invitado especial desde Brasil, nos explica acerca de la accesibilidad urbana, la cartografía social y cómo llevar un correcto proceso de mapeo a través de la verificación de las imágenes satelitales.


Conclusiones

En definitiva, el simple acto de generar tu propio mapa resulta un ejercicio de empoderamiento. OpenStreetMap se convierte así en un antídoto para muchas de las enfermedades del Perú y del mundo. De por sí los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la ONU pueden ser trabajados desde el mapeo colaborativo, prueba de ello es que la misma Unesco haya implementado su propio programa: UN Mappers y que varios centros educativos del mundo ya lo hayan adicionado como curso formal. ¿Por qué no implementarlo entonces en nuestra educación?


Como últimas palabras, como parte de OpenStreetMap Perú y como el tucuyrikuy de Llamitas Mapeadoras, capítulo de YouthMappers, expreso mi mayor gratitud a todas esas personas que han llegado a construir lo que es hoy por hoy OSM —con todos los sacrificios que ha costado—. He visto en OSM el intento más ambicioso de la humanidad por construir algo para sí misma, para todos. En ese sentido me parece que este es el siguiente paso que tomará el proyecto, llegar a la totalidad del sistema educativo. Necesitamos una herramienta colectiva para transformar la realidad y la tenemos en OSM. La tecnología avanza y tenemos que avanzar con ella.


Nota: Este artículo fue escrito en base a las vivencias del evento Gestión Popular del Riesgo del Desastre + OpenStreetMap, donde se reunieron comunidades tanto de distintas provincias del Perú, como de varios otros países latinoamericanos. Puedes ver las otras fotos aquí, nuestros últimos proyectos como Llamitas Mapeadoras aquí y nuestro trabajo en osm pe aquí.



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OpenStreetMap as a global educational policy: Lessons from Peru

This post was originally published on the OpenStreetMap Peru blog on 15 February 2023.


What would be extremely indispensable to the point of having to be implemented in educational curricula around the world?


If education is really about humanistic training —and not just about generating human resources— then it is surprising that, for example, a course on Social Networks is not taught in schools. There is no doubt that now TikTok, Instagram, Linkedin, Facebook, Mastodon... are applications that occupy a significant part of our lives. Why then not teach them to be used in different ways and explore their possibilities?


Something like this happens with OpenStreetMap (OSM), the map that belongs to all humanity, a geographic information system built based on the philosophy of free knowledge, which allows editing and accessing maps in a collaborative and open way, making the data quality in it is —more often than not— superior to that of Google Maps both in numbers and in variety and updates since new information is uploaded daily thanks to the constant activity of its users.


In this way, OSM reaches areas where commercial maps do not, which are traditionally and unfortunately human settlements and both rural and indigenous communities. This is where we can already talk about geographic discrimination, in other words, the fact that being born outside important roads preculdes you from having access to something as basic as the map of the place where you live, which has social, economic and political repercussions. Thus, cartographic invisibility becomes social invisibility. Maps are powerful tools when it comes to building an idea of a nation and are one of the best tools when it comes to influencing the geopolitical imagination. How will you build your nation if all who live in it are not correctly represented on your maps?


OpenStreetMap: More than maps

OSM has become more than just a mapping tool. A community has been built around it that is concerned about the condition of the map, therefore, about the condition of the world, regions and countries. The constant humanitarian tasks in action both locally —the last one due to the landslides in Arequipa, Peru— and globally —most recently due to the earthquake in Turkey and Syria— demonstrate the digital solidarity we are talking about. Providing maps with the most up-to-date roads where humanitarian aid can access, calculating the number of homes affected, determining the risk areas for the disabled in the event of a disaster and even presenting maps in native languages, all this and more from collaborative mapping. This is how with OSM a social and inclusive management of disaster risk can be implemented.


But there are many other edges that this infinite cube that is mapping offers us. Tourism itself depends on the quality of the maps and what is represented on them — how will you go to Machu Picchu without a map showing all the roads? For long-term and effective urban planning, sharp planning is required based on updated cartography —otherwise you end up building improvised cities that are not really thought out. Through tree censuses we can understand the environmental situation of our community and take action based on this, that is, does anyone know how many trees your plaza de armas or your university has? Will there be more trees now than five years ago? How to know? A certain example of this is the work of the Chilean community with Paul Dassori. By mapping sidewalks and roads, we can know —with empirical evidence— if our streets are truly inclusive or not for people with disabilities. Will someone in a wheelchair be able to navigate the main avenues of our cities without complications? In the development of this theme, OpenSidewalkMap and its creator Kaue de Moraes Vestena are at the forefront.


Social mapping and collaborative learning

So let's think about what kind of skills a child would develop through OSM. Due to the nature of community mapping, schoolchildren will be very clear about what it means to make participatory decisions —because to make a map you need to distribute tasks, manage groups and reach agreements—, this is how a shared notion of common good is built by building a common map, we go from "them" to "us"; it strengthens self-management and even increases the capacity for work, prevention and resolution of conflicts. Build awareness and resilience.


Participatory democracies need participation. The use of OSM especially in secondary and elementary students will allow them to develop a greater responsibility and sense of belonging to their community.


Conclusions

In short, the simple act of generating your own map is an exercise in empowerment. OpenStreetMap thus becomes an antidote to many of the diseases of Peru and the world. In itself, the 17 sustainable development goals of the UN can be worked through collaborative mapping, proof of this is that Unesco itself has implemented its own program: UN Mappers and that several educational centers around the world have already added it as a formal course. . Why not implement it then in our education?


As last words, as part of OpenStreetMap Peru and as the tucuyrikuy of Llamitas Mapeadoras, a YouthMappers chapter, I express my greatest gratitude to all those people who have come to build what OSM is today —with all the sacrifices it has cost— . I have seen in OSM humanity's most ambitious attempt to build something for itself, for everyone. In this sense, it seems to me that this is the next step that the project will take, reaching the entire educational system. We need a collective tool to transform reality and we have it in OSM. Technology advances and we have to advance with it.


Note: This article was written based on the experiences of the Popular Disaster Risk Management + OpenStreetMap event, where communities from different provinces of Peru, as well as from several other Latin American countries, met. You can see the other photos here, our latest projects like Llamita Mapeadoras here and our work on osm pe here.


This post was originally published on the OpenStreetMap Peru blog on 15 February 2023.

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